Nunca ha habido más comienzo que el que hay ahora,
Ni más juventud ni vejez que la que hay ahora;
Y nunca habrá más perfección que la que hay ahora,
Ni más cielo ni infierno que el que hay ahora.
Hojas de Hierba.
Walt Whitman
9 de mayo de 2008
22 de abril de 2008
Lista NO
Odio las caras largas en el trabajo.
Odio los reproches absurdos e interminables
Odio soñar con cosas reales
Odio encontrarme con la nata en el cafe con leche
Odio sentir que algunas noches me ahogo
Odio que me duelan los pies dentro de los zapatos de tacón que me quedan maravillosos
Odio que revisen mis cosas
Odio las excusas ridículas
Odio que Mamá pregunte cómo esta mi corazón
Odio a veces no tener un plan B (y otras ni siquiera un plan A!)
pero sobre todo odio, desde las entrañas, con toda mi alma, visceralmente
odio la idea de que algo salga mal en la espera de mi sobrina/o.
Odio los reproches absurdos e interminables
Odio soñar con cosas reales
Odio encontrarme con la nata en el cafe con leche
Odio sentir que algunas noches me ahogo
Odio que me duelan los pies dentro de los zapatos de tacón que me quedan maravillosos
Odio que revisen mis cosas
Odio las excusas ridículas
Odio que Mamá pregunte cómo esta mi corazón
Odio a veces no tener un plan B (y otras ni siquiera un plan A!)
pero sobre todo odio, desde las entrañas, con toda mi alma, visceralmente
odio la idea de que algo salga mal en la espera de mi sobrina/o.
11 de abril de 2008
¿?
Porque tantos nudos, tanto enriedo?
Hay momentos en que vuelo y te llevo conmigo (Vos Oli, yo Norah)
y otros en que te cargo mientras arrastro los pies por el barro.
Son momentos, ya lo sé.
Ojalá entiendas, ojala me entienda yo.
Hay momentos en que vuelo y te llevo conmigo (Vos Oli, yo Norah)
y otros en que te cargo mientras arrastro los pies por el barro.
Son momentos, ya lo sé.
Ojalá entiendas, ojala me entienda yo.
7 de abril de 2008
Digestión

Devoro
Te devoro
Algo roe mis entrañas
cerca de las costillas,
masticado y deglutido
va mi corazon
Apagar el apetito
abierto por el aroma de siempre
Devorar sus labios
tragar la saliva agridulce
Consumir los besos y abrazos
como si nada en el mundo alcanzara
para calmar ese ansia tan grande
Engullir graciosamente su cuerpo
y asimismo embucharse el alma
MDQ
Ni viaje a otros países ni cruzada ni nada. Otra vez será.
Pero si fue mar y sol.
Y noche con sueño, chacareras y alfajores.
Y grandes mujeres con grandes planes (o chiquitos)
y pequeñas frustraciones.
Pero si fue mar: dos veces en dos días,
ese mar que envuelve los sentidos.
Ese que hace que todo tenga gusto a salitre,
hasta los diarios o las mediaslunas.
Y fue sol, del lindo, del que no quema
sino que acompaña la mateada,
y acaricia la piel desnuda
que hace un tiempo sólo recibe
la caricia de unas manos
que adora secretamente.
Pero si fue mar y sol.
Y noche con sueño, chacareras y alfajores.
Y grandes mujeres con grandes planes (o chiquitos)
y pequeñas frustraciones.
Pero si fue mar: dos veces en dos días,
ese mar que envuelve los sentidos.
Ese que hace que todo tenga gusto a salitre,
hasta los diarios o las mediaslunas.
Y fue sol, del lindo, del que no quema
sino que acompaña la mateada,
y acaricia la piel desnuda
que hace un tiempo sólo recibe
la caricia de unas manos
que adora secretamente.
14 de marzo de 2008
Silenciada
El silencio me sirve muchas veces de resguardo. De burbuja. De protección.
De la rama más alta del árbol, ésa que está lo suficientemente alejada del suelo.
Hay veces en que tengo que protegerme de mí misma.
Y otras, a los demás de mí.
Las palabras suelen ser caricias, espadas, remansos, trombas marinas...
Son maleables, las palabras.
El viento puede dar cuenta de eso.
Ya lo he dicho. Te protejo de mí.
(Aunque no sea más que una ilusión, porque la seguridad no existe,
no de una manera tangible como una mesa o un gato)
De la rama más alta del árbol, ésa que está lo suficientemente alejada del suelo.
Hay veces en que tengo que protegerme de mí misma.
Y otras, a los demás de mí.
Las palabras suelen ser caricias, espadas, remansos, trombas marinas...
Son maleables, las palabras.
El viento puede dar cuenta de eso.
Ya lo he dicho. Te protejo de mí.
(Aunque no sea más que una ilusión, porque la seguridad no existe,
no de una manera tangible como una mesa o un gato)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


