14 de diciembre de 2007

El amor es un monstruo...


EL AMOR ES UN PRESAGIO

El amor es un presagio
incluso un objeto diurno
lleno de tirabuzones.
Al amor no hay nadie
que lo iguale en el tiro de la pelota
Patea que da calambre
El amor es como un souvenir
de Etiopia
resguardado por monjas
que cuchichean y se tiran
de los chicles
unas a otras.
El amor es un imán
No tiene pies y no sé si alas
pero baila sobre una piedra pómez
El amor hace que flameen
los relojes izados como banderas
No es nada que se parezca a nada
No tiene nombre ni cara
Puede siseear sobre la
mesa mojada de los mostradores
y te puede esperar en los baldíos
y desaparecer
cuando un fósforo se prende
El amor no es masticable
ni tiene fibra
ni es mantecoso
pero en algunas ocasiones
se mantiene fresco en heladera.


ALEJANDRO URDAPILLETA
(de “Vagones transportan humo”)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Seamos más breves: el amor es todo lo que no podemos definir, ¡y en verdad podemos definir tan poco!
Me dije alguna vez, "es la debilidad del fuerte y la fuerza del débil", si querés seguirlo, es a un tiempo amparo total y cruda indefención,salva en una sola compañía la soledad; o mejor y en fin, el amor es contradicción.

Anónimo dijo...

Yo tengo mucha suerte y un amigo, un hombrecito rubio y de pequeña estatura.
En una ocasión lo encontré, vaya a saber uno por qué razones, intentando levantar el ánimo a una amiga suya, de la que, por cuestiones que no vienen al caso ahora, debía separarse.
Le decía, recuerdo, así:
Percibiendo lo real de la despedida y el grado de sincera fatalidad que representaba, la azucena, una vez que enjugó sus lágrimas, exclamó:
- ¡No puedes abandonarme! ¿Porqué me dejas si nadie más me ha querido como tú? ¡Y yo a nadie querré más que a ti!
- Amiga mía – dijo acariciándola con una de esas sonrisas, excesivamente indulgentes, que sólo conocí en el principito cuando, como solía hacer, estiraba cual un hilo su voz -, ¿no debieras mejor decir: nadie hasta ahora? Lo que tú ves como último yo veo como mejor prueba de primero. Y tus nunca por cierto que son mis aún. Verás, el primero sólo sirve para descubrir la puerta al segundo. El único, es un provisorio primero que únicamente espera llegue alguien más. Y que yo te quiera tanto es mi certeza infalible de que como yo cualquiera puede hacerlo. Sólo tú, atiende a dejar la puerta sin cerrar ¡Incluso yo la encontré sin llave, mi amiga!
Yo me sorprendí conmovido. Muchas veces me había sentido en la situación de la flor. Inclusive demasiadas si nos prestamos a un buen análisis. Y sus palabras, que pude entender con claridad tanto valían para quien quiere como para quien es querido, me sumieron en un vértigo cuando intenté vislumbrar si las decía para reconfortarla a ella, o a sí mismo.
......y pienso que estas, no son palabras que pueda permitirme darls a saber, pues pueden ser útiles en casos varios.