Odio las caras largas en el trabajo.
Odio los reproches absurdos e interminables
Odio soñar con cosas reales
Odio encontrarme con la nata en el cafe con leche
Odio sentir que algunas noches me ahogo
Odio que me duelan los pies dentro de los zapatos de tacón que me quedan maravillosos
Odio que revisen mis cosas
Odio las excusas ridículas
Odio que Mamá pregunte cómo esta mi corazón
Odio a veces no tener un plan B (y otras ni siquiera un plan A!)
pero sobre todo odio, desde las entrañas, con toda mi alma, visceralmente
odio la idea de que algo salga mal en la espera de mi sobrina/o.
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1 comentario:
me gusta el cuadro, me gusta el blog.
pasate
www.podriaserqueno.wordpress.com
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