30 de agosto de 2008

Manitos


Una belleza. Que puedo decir?

Sólo que fue un puñado de sensaciones maravillosas

sobre todo cuando la tuve en brazos

y me miró.


Llegó sana, bonita y bien a este mundo

el 21 de Agosto a las 6 de la mañana.

Y me hizo una mujer

completamente feliz.
(Soy tía y madrina de una beba que hoy tiene 10 días y pesa 3.600 grs.)

31 de julio de 2008

Cosas lindas

El tiempo que se acorta y mis sueños con M., que llega pequeñita, morocha y gritona.
Los dias compartidos con los amigos, siempre buena gente.
La familia que esta ahi, desquiciada y divertida, pero presente.
Las ganas de ver a O. y sus palabras que me llenan (y me derriten)
y muchas, muchas mas

Libros

No puedo evitarlo, es más fuerte que yo.
Cada vez que un libro cae entre mis manos, no puedo dejar de leer, de sumergirme en un mundo que pasa a ser mío y del que me cuesta despegar.
Y cuando sucede, cuando tengo que desviar lo ojos y el corazón de la lectura, me siento aturdida mirando alrededor como si de pronto hubiera sido transportada a otro lugar, como si lo que me rodea (la gente en el andén, la TV encendida, el ringtone del teléfono) no existiera en realidad: todo es virtual los ruidos, los colores y las formas, como un gran Matrix al descubierto.
Pero no me sucede cualquier libro, solo aquellos que forman parte de una lectura especial en un contexto determinado.
Asi devore, algunos autores de la colección Robin Hood, Poldy Bird y Elsa Bornemman. Cortazar, Girondo, García Márquez, Denevi, Gelman y Galeano. Y más acá en el tiempo me secuestraron Shua, De Santis, Sasturain, Dolina y Carolina Aguirre, entre otros. No puedo evitarlo: olvido las obligaciones y deberes, me ahorro la comida y el sueño, no dejo de calcular el momento en que pueda retornar a ese otro universo que me seduce. El mundo se divide entre el tiempo metida en mi libro y todo lo demás…
No es grave, solo una manía de esas tantas que me cuesta controlar. Una rareza, si cabe.
Recuerdo los veranos en Valeria del Mar: acampábamos no muy cerca del centro comercial y en los días nublados el mayor divertimento era revolver en las bateas de compra y venta de libros usados, llevándonos montañas de revistas y libros. Todavía tengo la sensación de la arena bajo los pies y los alaridos de mi mamá: yo tenía por costumbre (y aún la mantengo) de leer en la calle mientras caminaba, deteniéndome sólo en las esquinas cuando el aullido materno prologaba la cercanía de un auto...
Amo esos libros y cuando leo hacemos un pacto: yo les creo todo, todo.
Y ellos me envuelven, me cobijan, me sumergen, me elevan

22 de julio de 2008

Alcoyana - Ultracomb

No hay coincidencias, diría Berugo Carámbula...
Buu. Bah

12 de julio de 2008

No importa que ya no escuches a Fito

Volví a encontrar a C., que me enseña otra literatura atravesando fronteras... mis límites en realidad.
Gracias C. por la música y los autores que me llenan los oídos, los ojos y el corazón.
Algunos consiguen hacerme llorar "hasta despenarme", otros me llenan el pecho de aire nuevo, de fragancias almizcladas o cítricas, de besos que guardo para el de la voz de lengua de gato...

LOS COMPLICES
Gonzalo Rojas

Te decía en la carta
que juntar cuatro versos
no era tener el pasaporte a la felicidad
timbrado en el bolsillo,
y otras cosas más o menos serias
como dándote a entender que desde antiguamente
soy tu cómplice
cuando bajas a los arsenales de la noche
y pones toda tu alma y la respiración
perfectamente controlada,
por mantener en pie tus rebeliones
tus milicias secretas
a costa de ese tiempo perdido en comerte las uñas,
en mantener a raya tus palpitaciones,
en golpearte el pecho por los malos sueños,
y no sé cuántas cosas más que, francamente,
te gastan la salud
cuando en el fondo sabes
que estoy contigo
aunque no te vea
ni tome desayuno en tu mesa
ni mi cabeza amanezca en tu pecho
como un niño con frío,
y eso no necesita escribirse.

30 de junio de 2008

Se viene, se viene

CUMPLEAÑOS Y LISTA DE SI !!!
(Las 3 edades de la mujer G. Klimt)

16 de mayo de 2008

Venía entusiasmada pero en el camino perdí mis ideas

y en algún lado me olvidé las ganas de escribir.

Quería decir algo sobre las etapas que finalizan,

los nuevos proyectos que están saliendo,

los días de sol que me alegran íntimamente,

las cosas lindas que me dice el hombre que quiero

mientras me abraza y clava en mis ojos su mirada...

Pero bueno, no se puede todo...

Por lo menos, encontré la letra de una canción que me ronda la cabeza esta semana.

Ahí va.


TE DOY UNA CANCIÓN (Silvio Rodríguez)


Como gasto papeles recordándote

como me haces hablar en el silencio

como no te me quitas de las ganas

aunque nadie me vea, nunca contigo

y como pasa el tiempo

que de pronto son años

sin pasar tu por mí, detenida.


Te doy una canción si abro una puerta

y de las sombras sales tu

te doy una canción de madrugada

cuando más quiero tu luz

te doy una canción cuando apareces

el misterio del amor

y si no lo apareces, no me importa

yo te doy una canción.

***
Te doy una canción como un disparo

como un libro, una palabra, una guerrilla,

como doy el amor.


(Ojalá supiera cantar, jaja! Me queda el recurso de recitártela al oído, mientras acaricio tu espalda y el aire se llena de suspiros y ronquidos... No tengo que decir lo que te quiero, tonto de la voz de lengua de gato)