12 de julio de 2008

No importa que ya no escuches a Fito

Volví a encontrar a C., que me enseña otra literatura atravesando fronteras... mis límites en realidad.
Gracias C. por la música y los autores que me llenan los oídos, los ojos y el corazón.
Algunos consiguen hacerme llorar "hasta despenarme", otros me llenan el pecho de aire nuevo, de fragancias almizcladas o cítricas, de besos que guardo para el de la voz de lengua de gato...

LOS COMPLICES
Gonzalo Rojas

Te decía en la carta
que juntar cuatro versos
no era tener el pasaporte a la felicidad
timbrado en el bolsillo,
y otras cosas más o menos serias
como dándote a entender que desde antiguamente
soy tu cómplice
cuando bajas a los arsenales de la noche
y pones toda tu alma y la respiración
perfectamente controlada,
por mantener en pie tus rebeliones
tus milicias secretas
a costa de ese tiempo perdido en comerte las uñas,
en mantener a raya tus palpitaciones,
en golpearte el pecho por los malos sueños,
y no sé cuántas cosas más que, francamente,
te gastan la salud
cuando en el fondo sabes
que estoy contigo
aunque no te vea
ni tome desayuno en tu mesa
ni mi cabeza amanezca en tu pecho
como un niño con frío,
y eso no necesita escribirse.

1 comentario:

c. dijo...

gracias a ti, saludos, c.